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Isi
22 November 2009 @ 07:19 pm
-Volverán, estoy seguro...

Entonces dejarán de ser recuerdos confusos, imágenes dispersas en el mundo. Dejarán de ser fotos de un instante, dejarán de ser sabores de un ayer demasiado cercano. Cuando vuelvan...

Entonces su voz, su inconfundible voz me envolverá, me transportará a aquel mundo que comenzamos a construir juntos y dejamos en ruinas. Aquel mundo cuyos pilares día a día se debilitan. Reconstruiremos, piedra a piedra, una realidad nueva. Cuando vuelvan...

Hasta que el tiempo, la existencia, se agote, estaré esperando esa vuelta, el reencuentro.

- A mí se me acabó la paciencia. El tiempo no es eterno, todo a mi alrededor explota. Volverán, ya están volviendo. Retornan a nuestro alrededor, ¿quién nos lo diría?

- Nadie se lo esperaba, ciertamente.

- Y por eso me quedo sin palabras. Comienzo a quitar el polvo a mis recuerdos. Saco las viejas fotos en blanco y negro del álbum, esperando que tú también las veas. Por los viejos tiempos, ahora más cercanos. Porque volvieron, aquí estan, enlazados, enlazándonos.

- Llevo tanto tiempo esperando este momento, que ahora... "Si amaneciera sin ti no sé qué sería de mí..."

Conversaron en el silencio en el que los gestos dicen más que las palabras...
 
 
Modo: exhausted
 
 
Isi
15 November 2009 @ 08:34 pm
Silencio, tú que hablas más que las palabras, dime... ¿qué ocurre? Silencio, háblame desde la distancia, cuéntamelo todo.

No... No quiero sentirme hablándole a la nada. No quiero sentirme sola con tu presencia callada. No quiero que nos quedemos, una noche más, tú y yo con la mirada perdida en el cielo. Hoy no.

Dime, silencio. Háblame. Cuéntame todo lo que sabes de mí, ya que me conoces mejor que yo.

¡Silencio! Los sonidos se alejan y nos quedamos a solas, hablan los corazones. Bajo el manto de las estrellas y bajo la atenta mirada de Selene, tú, omnipresente, surcas el tiempo. Una mirada cómplice me dirijes y cierras mis ojos bajo un manto espeso.

Y de nuevo, el silencio. Dormir una noche más mientras mi incosciente se libera. Navegan los sueños perdidos bajo un mar de estrellas. Hablan, cantan, ríen, me cuentan lo que necesito saber. Un golpe de realidad oculto bajo un mundo onírico.

Un torrente de colores se desborda. Un torbellino de imágenes, todas confusas, se agolpan. Todas me hablan, todas me cuentan algo. Una de ellas destaca, se impone sobre el resto.

Despierto, la noche sigue presente. Silencio, háblame, ¿qué significa lo que acabo de ver? Quiero entenderlo, quiero saber...
 
 
Modo: contemplative
Suena: Never ending why - Placebo
 
 
Isi
09 November 2009 @ 08:09 pm
Deslizar los dedos uno a uno por las blancas teclas, las negras teclas. Parar, deterner un dedo y tocar una tecla. La mayor. Mirada a la ventana.

Quisiera esta tarde decirte, describirte cómo me siento. Ni yo lo sé, ni lo puedo explicar. El lenguaje verbal es insuficiente.

Regresar al teclado. Deslizar los dedos, tocar al azar un par de notas. Sostenido o bemol, quién sabe.

Quisiera poder tocar mis versos esta noche de luna llena. Quisiera arropar mi voz bajo el sonido de las teclas. Quisiera ser algo, algo tan etéreo como la música que suena en mi alma.

Dibujar un pentagrama. Clave de fa. Deslizar las notas, una a una. Armonía a falta de compañía.

Esta noche solitaria desearía tener un violín entre mis manos. Acompañar la sonata a piano con el sonido de sus cuerdas. Llorar acompañada de su arco.

Si supieras cuánto te extraño y que hasta la sonata más alegre de piano me pone triste... Pero no sé nada de ti, no sé si saberlo te sorprendería... O si, siquiera, te acordarías de quién soy. De quién fuiste.

Cambiaré el registro, que mis dedos hablen por mí. Tocata y fuga en re menor.


 
 
Modo: blank
Suena: 1st Arabesque - Debussy
 
 
Isi
03 November 2009 @ 09:52 pm
Lo diré una vez más. Me lo repetiré mentalmente otra vez, ya que parece que ni un susurro de voz me sale.
- No sufras. -
Nada de nadie espero. Nada. Absolutamente nada.
- Tranquila. -
No puedo tranquilizarme, no quiero. He querido observar, intentar convencerme viendo con mis propios ojos la realidad, librarme de ideas preconcebidas, ser objetiva... Y no sé si hubiese sido mejor quedarme como estaba, feliz en mi propia utopía.
- Relájate. -
No puedo hacerlo, no puedo calmarme, sabiendo lo que sé, habiendo visto lo que vi. Ya quisiera poder decir que es todo un producto de mi mente, un delirio del estrés.
- Calma. -
No puedo calmarme, la rabia me invade. No quiero callarme. Ya me harté de todo y de todos. Lo vi con mis propios ojos, son todos iguales. No puedo esperar de ellos nada.
¿Y sabes qué es lo que me da más rabia? Que creerán que estaré aquí eternamente con una sonrisa en la boca dispuesto a olvidar todas y cada una de sus puñaladas.
Pero tranquilos, mis pequeños ingratos. A partir de ahora recibiréis mis mejores venenos inyectados...

 
 
Modo: apathetic
 
 
Isi
29 October 2009 @ 05:49 pm
Porque ya que [info]rikku_kuchiki hizo la versión de Rukia, toca Ichigo, ¿que no? ;)


"Comment and I'll give you a person/character. Find a picture of that person for each category. Post the results in your journal."


1. Choose a picture of the funniest face on your person

(mitiquísimo momento xDDDDDDD)

2. Choose a picture of your person eating

(he de añadir que estaba esta imagen muuuuuuuuuy escondida en la carpeta de Bleach, me ha costado encontrarla... Pero mola comiendo ahí su "pachú" xDD)

3. Choose a picture of your person with an animal


(amo este icono, leche!! xDDDD)

4. Choose a picture of your person with a member of the opposite sex


(la primera que ha salido xDDD me encanta^^)

5. Choose a picture where you would have sex with this person

(porque ellos se lo merecen, que lo disfruten!!! =D )



6. Choose a picture of your favorite outfit on this person


(toda una declaración de intenciones, me encanta!!)

7. Choose a picture of your person smiling


=D

8. Choose a picture of your person half/naked

(toma desnudez xDDD)


9. Choose a picture of your person doing an outdoor activity

(trick or treat??? Me encanta xDDD)

10. Choose your favorite picture of this person

(muy poderosa!!! sisisi!!!!! =D)

 
 
Modo: artistic
Suena: The bitter end - Placebo
 
 
Isi
En las oscuras calles apenas se vislumbraba las sombras. Las escasas luces, provenientes de los burdeles, apenas daban formas a la noche. La luna en el cielo se ocultaba entre nubes haciendo que todo fuese más oscuro que de costumbre.

Sí, aquella noche las calles de Montmatre relucían en todo su negro esplendor. Cortesanas de piel clara en busca de una caricia en su bolsillo esperaban bajo aquellas escasas luces a que su hombre, aquel hombre que últimamente le pagaba lo que tenía, apareciese como cada noche, reluciente joya en mano y sonrisa del que pide su recompesa a cambio. Algunos ya estaban dentro de las salas, con varias chicas a su alrededor, con amigos dispuestos a compartir juerga y alegría, desenfreno. Otros, anteriormente, ya se habían retirado a otros lugares para celebrar la noche entre gemidos. Una estampa nocturna corriente en aquel barrio parisino.

Pero aquella noche no fue como todas las anteriores ni como las que le precedieron. Aquel joven burgués, recién llegado a París, quería probar el sabor de aquella libertad parisina de la que tanto se hablaba. Quería degustar, con paladar gastronómico, la libertad, olvidar su clase social y divertirse con la misma alegría que un noble... ¿porqué él no? Y se adentró en las oscuras calles con aquella idea rondándole y rodeado de los amigos que le acompañaban.

Entre trago y trago, risas y anécdotas su vista vagaba ya con ojo errático. Por su lado pasó un corsé rojo, cintura estrecha, curvas sensuales y una sonrisa que le aceleró el pulso. La dama, coqueta, le acarició con la mirada y él correspondió a la caricia con una disculpa a los amigos y siguiéndola escaleras arriba a un aposento.

¡Cómo la deseaba, cómo deseaba acariciar el satén de su vestido rojo! Sus manos se deslizaron por su corsé, por las cuerdas que lo tensaban, por las formas que bajo él estaban. La pasión floreció y estalló y durante un rato sólo hablaron dos cuerpos hambrientos devorándose.

Bajo aquellas sábanas de seda, la cortesana salió de su abrazo y depositó un beso en sus labios fatigados. Mientras colocaba con cuidado el corsé rojo llamaron a la puerta. Un hombre, preso de la furia, empujó a la cortesana. El burgués, sobresaltado, despertó de golpe. Un balazo certero lo durmió para siempre.

- Recuerda, sucia ramera, que sólo eres mi puta y sólo para mí te desnudas.

Cerró la puerta a sus espaldas. Tras aquella puerta, en un charco de sangre del mismo color que su corsé, dormía para siempre la cortesana.


 
 
Isi
18 October 2009 @ 11:22 pm
Su deseo parecía imposible de cumplir, y eso que lo único que deseaba era estar tranquila y ser feliz.

La Princesa de cristal era una sombra de lo que fue en el pasado. Su reflejo en los espejos del reino le devolvía una imagen muy distinta a la de antaño. Ya no sonreía su mirada, se había oscurecido todo en su alma. Sus facciones no eran luminosas, habían perdido el resplandor de la alegría.


La Princesa de cristal camina ahora con un paso muy distinto, más firme y seguro, más duro. Mira con decisión, con fiereza, al futuro. Ignora cuanto debe de la envidia ajena. Segura por naturaleza, ahora es así la Princesa.

¡Ah, pequeña Princesa, pequeña y delicada! Sabe que debe sentirse afortunada, pero su hada le habla, le cuenta el futuro y ella calla.


Un camino largo ante ella se extiende. La Princesa de cristal sabe lo que viene: sus sueños hablan por ella y la previenen.

A pesar de ser de cristal, tiene la dureza de un diamante. La Princesa camina fuerte y segura, siempre hacia delante.
 
 
Modo: bitchy
Suena: Infrared - Placebo
 
 
Isi
05 October 2009 @ 11:46 pm
Supuso un reto, un reto mayor a cuantos se había enfrentado antes, quizás. Cerrar los ojos con el agobiante peso del estrés y abrirlos sabiendo la larga y dura jornada que se abre ante los ojos.

Mira, hoy no te digo ni te repetiré todo lo que te dijeron. No te insistiré con lo que tanto te han insistido. No te explicaré de nuevo lo que te explicaron tanto. No, simplemente me callaré. Porque, ¿sabes qué? A pesar de todo, de tanto que te dijeron, de tanto que te insistieron, de tanto que te contaron y tanto que te explicaron, a pesar de todo eso y mucho más que día a día verás, no es tanto. Lo sé, lo sabes.

Una larga jornada se cierne. Una jornada tan dura como el día anterior, más dura que el siguiente. No te negaré que cada noche dormirás con la sensación de que una tonelada de peso te aplasta y que no puedes cerrar los ojos. Te subirás por las paredes, te tirarás de los pelos, maldecirás lo impensable. Pero sabes tan bien como yo que es un día duro, y se acabó.

Porque a pesar de todo el estrés que te agobia, que te amenaza con el puño firme, plántale cara. Ríete, tú puedes y debes. Sonríe con sinceridad, franqueza. Es tu día, tu mes, tu año. El tuyo y el de nadie más. Cómete el mundo con patatas, cómetelo a bocaditos pequeños, o grandes si te apetece. Come con apetito, es tuyo y tú lo disfrutas.

Que será duro, no te lo niego. No me niegues tú tampoco que el esfuerzo no tendrá su recompensa adecuada. Tiempo al tiempo. A final del año lo verás, ya hablaremos.
 
 
Modo: shocked
 
 
Isi
25 September 2009 @ 01:06 am
"Nunca te dije lo que pienso ni lo que siento, y es algo de lo que me arrepiento.

Cada día suspiro al oir tu voz, que me acompaña a donde quiera que vaya. Cada día, mi mirada se pierde en la tuya. Te busca, te encuentra, se pierde en tus profundidades. Si rozo tu piel, por breve que sea ese roce, por casual que sea, se me eriza el vello y un escalofrío me recorre mientras te miro, confiando en que no te hayas dado cuenta... O sí...

Vives en mi mente, en mí, siempre, sea de día o de noche. Sueño contigo, sueño con tus abrazos, esos que nunca me diste y que muero por ellos. Sueño con tus besos, esos besos que jamás existieron pero que hacen que despierte cada mañana con una sonrisa... Sonrisa que se pierde al verte, como siempre, tan cerca de mí pero a la vez tan lejos. Tu voz, tu mirada, tus gestos, tú, todo tú. Sólo te necesito a ti para ser feliz.

Me duele pensar que quizás nunca sientas por mí nada... Me duele pensar que en tu día a día que quizás no te soy indispensable, ni piensas en mí, ni me rozas con cariño, ni sientes cómo casi se me sale el corazón cuando te oigo hablar...

Y lo que más me duele es que sigas ahí, tan cerca y tan lejos."

Una lágrima se perdió en el silencio incómodo que quedó tras leer aquellas palabras. Una lágrima llena de amargura por todo aquello. Quizás ya debía ser hora de entregar aquella carta a su destinatario...
 
 
Modo: bouncy
Suena: Versos íntimos - Suko
 
 
Isi
21 September 2009 @ 10:48 am
Caminan a distancia de mi mirada. Las observo, atentamente. Y me sigue sorprendiendo demasiadas cosas, demasiados pensamientos y actuaciones irracionales. Y lo mejor es que no debería sorprenderme nada a estas alturas...

Miradas perfiladas de aires de grandeza,
A la vista de todos queda
Las "virtudes" de estas señoritas
De moral relajada y lasciva.
Imítalas, acércate y mira,
Te darás cuenta de su falsedad.
Al mundo intentan mostrar
Sus aires y su supuesto valor.

Gritan, chillan, gimen,
Ronronean como gatas en celo.
Orgullo, dónde? Sólo buscan un polvo fresco,
Un revolcón inolvidable, fama,
Pensar que en ellas todos piensan.
Intensas, seductoras... Perdona??
Es todo espejismo, una farsa.
Son unas vulgares zorras.


Todo es una maldita ironía en estos días, un maldito juego del Destino. Destino tiró los dados y le salió un doble uno. Yo también los tiré y perdí mi apuesta, tal vez por eso estos días apestan...

Y no sé ya qué cara poner ante todo esto, si sonreír o mantenerme al márgen, si callarme o dedicarme cual Inquisidora a matar infieles (lindo juego de palabras, mire usted). No lo sé, pero no me faltan las ganas de degollar esas pobres imitaciones de divas con aires de otra época...


 
 
Suena: ¿Tú quién crees? - Tote King
 
 
Isi
20 September 2009 @ 01:44 am
Cuando abrí los ojos me guiñó un ojo, sonriente, el azul cielo, limpio y ausente de nubes. Me incorporé y observé cómo todo a mi alrededor resplandecía de puro brillante, perfecto. El césped verdeaba a mis pies mientas los árboles absorbían los brillantes rayos del sol, como yo. Un sol cuyo calor no molestaba, cuya luz no cegaba.

Yo lo observaba todo atentamente, con ojos de alguien que ve algo por primera vez pero con la segura sensación de que aquel paisaje lo conocía de sobra. Me sentía extraña, no podría describir la sensación que sentía... Estaba como ausente y presente, muy distante, lejos de allí. No tenía la cabeza lúcida, no pensaba en nada. Tampoco es que me importara, estaba en silencio mental, eso era todo.

Y me levanté y comencé a caminar por allí. Me acercaba a los árboles, tocaba su tronco, los rozaba con la yema de los dedos, me alejaba de algunos, abrazaba a otros. Simplemente me estaba dejando llevar, curiosidad infantil quizás, actuaba sin saber. Y seguí caminando y alejándome de donde abrí los ojos.

Cada vez habían menos árboles, cada vez habían más piedras, unas rocas enormes que podrían ser pequeños montículos, algunas más pequeñas, pero cada vez un terreno más abrupto. Trepé por una que vi, sin saber siquiera dónde estaba, y me senté en el primer sitio llano que tenía, apoyando la espalda en el resto de la roca, todo un monte. 
 
Las vistas desde allí eran increíbles. Veía todo lo que había dejado atrás, todo el terreno escalado, las rocas que había sorteado, el césped, ya lejano, de antaño. Y vi a lo lejos, como una visión en medio de la lejanía, un lugar nuevo, un lugar precioso. Se veía azul confundirse con el azul del cielo. No se distinguía el horizonte. Todo el paisaje hasta llegar allí era hermoso, hermosísimo, como jamás antes había visto ninguno.

Y contemplando todo aquello, deseé poder compartir con alguien todo lo que veía. Deseé que alguien viera lo mismo que yo, que alguien sintiera aquella alegría incosciente ante aquella visión junto a mí. Deseé que me apretase de la mano, me ayudase a bajar la ladera de escarpada piedra y me acompañase en el camino, cogiéndome de la mano cada vez que lo necesitara...

Bajé con el corazón en un puño, dispuesta a seguir mi camino, con cuidado de no caerme... Y allí estaba él, como salido de la nada, como si fuese el deseo concedido. Y me esperaba, me esperaba a mí, me esperaba allí...

Desde entonces, no me ha soltado la mano nunca.
 
 
Isi
15 September 2009 @ 11:50 am
- Migraremos a Saturno… Sí, por qué no... 

- Umm...


- Así podremos caminar por lugares extraños y conocerlos despacio, lentamente, y en su más puro estado, virginal contacto. Podremos recorrer uno a uno los anillos, saltando de uno a otro alegremente, como cuando saltamos de letra a letra mientras hablamos. No tendremos nada mejor que hacer que disfrutar de nuestra soledad, de nuestra compañía... ¿Sabes lo que sería despertar y ver nubes de hidrógeno de tonalidades pastel sobre nuestra cabeza?

- No me lo puedo imaginar...


- ¡Sería maravilloso! Y podríamos fugarnos por fin, huir de esta realidad tan fea, tan oscura, tan llena de desgracias y miserias.

- Umm...


- Podríamos hacer tantas cosas... ¡Imagínate! Tendríamos que construir, de la nada, nuestro hogar. Podríamos recorrer el planeta entero de una punta a la otra sin problemas de idiomas ni fronteras. ¡Podríamos hacer lo que quisieramos, cuando quisiéramos! ¡Podríamos saber cómo es el mundo sin la destructora intervención del ser humano! ¿Te imaginas? ¿Imaginas algo más maravilloso?

- Muy poético. Lástima que vivamos en el mundo real, no en tu imaginación.


Y así fue como, sin sentimiento de culpabilidad ninguno, cortó el torrente de fantasías que brotaba sin cesar de su imaginación. Por triste que fuese, tenía que ceñirse a la realidad, a la gris, monótona, caótica y cruel realidad.

 
 
Modo: jubilant
Suena: Funeral of hearts - HIM
 
 
Isi
14 September 2009 @ 02:33 pm
El cielo se nubló de pronto, o eso le pareció. Los colores ya no existían, habían desaparecido. A sus ojos se revelaba un mundo en blanco y negro. Escala de grises.

No sabía exactamente cuándo ocurrió, si había sido de repente o fue algo gradual. No sabía si la cenicienta monotonía de todo cuanto le rodeaba era producto del tiempo o casualidad de un instante. Como tampoco podría asegurar con certeza si toda su vida había sido y sería gris.

Se dio cuenta cuando apareció ella, pintando su mundo, dándole a todo color rosa fuscia, su color. Como si lanzase besos al aire, como si todo a su alrededor reluciese, todo lo que tocaba, todo a lo que se acercaba relucía brillante en aquel color. Su huella se veía de lejos, resplandecía.

Lo que no sabía, pobre infeliz, es que no era cuestión de su vista o sus ojos. El gris había invadido el mundo años atrás, robando el color de todo, bañando de luces y sombras todo cuanto existía. Hasta los corazones fueron tocados con su clarooscuro mandato. Sólo unos pocos corazones tenían los colores.

Y esa era ella. Corazón resistente, rosa fuscia. Huella de colores en un mundo aburrido. Tan resplandeciente y vivo como inquieto. Tan llamativo que se quedaba grabado a fuego en la retina, su recuerdo no era fácilmente olvidado. Tan única, a sus ojos, que ni sabía si otros colores existían. Ni se lo planteaba, ni le interesaba.

Lo que no sabía, pobre infeliz, es que el mundo lo pintaba más gente que ella. Los colores, reservados a unos pocos corazones, resplandecían cuando sabían usarse. Y aunque el suyo chispeaba de puro vivo, de puro llamativo, no muy lejos de su mundo, casi rozando algunas fronteras cercanas, había alguien pintando también. Y por allí el mundo relucía en un tono azul, un azul no tan llamativo, pero más calmado y tranquilo. Un azul cielo a veces más claro, o a veces más oscuro, pero daba algo distinto, algo especial, algo que la distinguía en todo del rosa fuscia.

Porque pintar no sólo es cubrir de colores y destacar... Es dar sentido, valorar, alegrar e iluminar, así como contrastar y oscurecer, dar vida y apreciar...


 
 
Suena: Ven - Toteking y Shotta
 
 
Isi
06 September 2009 @ 10:39 pm
Hoy, para variar, cogí el bolígrafo y, después de juguetear con él entre mis dedos, lo sostuve a escasos centímetros de la hoja de papel que tenía delante. Juguetear y detenerse, esperar unos segundos interminables y volver a juguetear. Y a repetirse la historia. Una vez y otra y otra y otra. En esta tarde anodina y gris la rutina amenaza con su cercanía, busca ya instalarse y romper los esquemas de anarquía de estos días.

Rompí de golpe y porrazo con todo lo que había hecho hasta entonces. El papel en blanco seguía mis movimientos por la habitación, riéndose entre dientes. El bolígrafo, a su lado, testigo mudo, estaba ya mareado de tanto movimiento, de tanta indecisión. Yo también, necesitaba aire.

El mundo a través de la ventana vibraba, alegre y colorista, mientras mis pensamientos volaban a mi alrededor, escritos con tinta agridulce. Tenía la espina de escribir clavada, lo necesitaba tanto como respirar... Y sin embargo, no podía, no salía nada.

Miré el papel de nuevo.

- Ah, maldito, no te rías tanto... Sabes tan bien como yo lo que quiero escribir y sobre quién quiero escribir... Colabora un poquito, sólo mantente en silencio mientras se me pasa el agobio...

 
 
Modo: exhausted
Suena: Take my hand - Simple Plan
 
 
Isi
02 September 2009 @ 08:44 pm
La vida es un fluir de incorrecciones, un directo... Un directo en el que soy espectadora directa, actriz principal, actriz de reparto, apuntadora, personaje principal y el eterno secundario olvidado, casi diríase terciario. Un directo que, cuando lo contemplo entre bambalinas, me río sola, sabiendo con antelación los diálogos entre los actores, las poses estudiadas. Me río de imaginar la siguiente escena.

Aplausos suenan en la escena. El público en pie ovaciona la soberbia actuación. Los actores saludan a su público. Y se retiran del escenario mientras ellos se retiran a sus casas, pensando en la obra.

Y en el teatro, cada noche, las incorrecciones correctamente ordenadas desfilan en escena. Las contemplo desde mi butaca, directa espectadora. El directo de las sombras es brutal, mucho mejor que el directo de los personajes (¿o son en realidad los actores y no los personajes?) y resuenan mis aplausos, chocando con las paredes del teatro y con mis risas mal contenidas.

Yo sé que las sombras no me ven y que los actores me ven como una sombra pero... Me gusta ser la sombra que ve las incorrecciones correctas y las correcciones incorrectas de la vida.

Y hoy, en mi papel de actriz principal, actuaré con el papel de comentarista de esta comedia absurda... Si la risa me lo permite, claro...
 
 
Modo: jubilant
Suena: Untitled - Simple Plan
 
 
Isi
29 August 2009 @ 12:00 pm

Al verla, mi imaginación me dijo por un sólo instante que acababa de ver un espectro. Pero eso era imposible. 

 

Era alta ,como la estatua de una diosa, y su figura la hacía parecer aún más a una diosa. Tenía la piel blanca, tan blanca que parecía que estaba pálida, tan pálida que parecía transparente. Sus ojos eran dos antracitas que apenas reflejaban la luz de la luna de aquella noche, profundos pozos sin fondo. Sus ojos y su boca carnosa, color rojo oscuro, era lo único que destacaba de su cara... Y tenía la sensación de que era la única persona que se había fijado en aquellos rasgos, en aquellos labios... Y en sus ojos, en lo profundo de su mirada.


Caminaba hacia mí con paso tranquilo y pausado, aunque notaba que se acercaba a mí rápidamente... ¿O serían mis nervios? Recorría la distancia con aquellos carbones fijos en mí, en mis ojos... Y eso me llevaba a la locura. Tenía la impresión de que me evaluaba, en cada paso, que me recorría por dentro aquellos ojos, leyéndome como si fuese un libro abierto. Y conforme más se acercaba, más notaba su mirada... Y el destello de fuego que tenía.


Ardía, como Troya en su día. Ardían sus ojos, ardían los míos con su contacto a distancia, ardía la distancia que cada vez se acortaba más. Ardía mi interior, los rescoldos que quedaban, porque sabía que ella ya había hecho cenizas todo, incluso mi cordura, aquella loca vocecita que me decía "aléjate, no dejes que se te acerque".


Le hice caso omiso a mi cordura, como a todo lo que me rodeaba. Sus pasos resonaban en la noche y en la oscura calle. Cada vez estaba más cerca, así que podía contemplar su rostro mejor que en la distancia. Aquellos ojos que me hipnotizaban seguían fijos en mí, y por un extraño momento pensé que no parpadeaba, pero aquel pensamiento fue tan fugaz que ni me dio tiempo a decírmelo, realmente. Su boca perfecta, como si supiera de aquello, cambió de expresión y sonrió.


¡Ah, qué feliz fui! Yo sabía que no había nadie a nuestro alrededor, que estábamos solos ella y yo. Sabía que su sonrisa iba dirigida a mí, que era mi sonrisa. Sólo mía, sólo para mí. Me hipnotizó tanto como antes lo hizo su mirada de fuego. Sólo podía contemplar sus labios, ya a escasos metros de mí. Su perfecta curva, su perfecta forma, aquel color que tan bien le quedaba. Ella me dedicaba aquello, me dedicaba su sonrisa. Y yo le dediqué la mía, mi más sincera sonrisa, temiendo quedarme corto ante tanta belleza y perfección.

 

Aquella sonrisa me llevó a ella, ella estaba ya tan cerca que no podía dejar de notar su aroma embiagrador. Si antes mi cordura se perdió, hecha cenizas por aquellos ojos, ahora su aroma me robó mis pensamientos para siempre. Sólo podía contemplarla, respirar aquel aroma y sentirla tan cerca que casi no podía respirar. Y entonces ella me volvió a mirar, acentuando aún más su sonrisa. Creo que me enamoré en aquel instante de ella, toda ella.


Aquello fue mi perdición. Se acercó a mí con aquella sonrisa que, de haber tenido mi cordura intacta, sabría que no era una sonrisa sincera, era más bien una mueca... ¡Pero qué mueca tan perfecta! Se acercó con sus ojos negros ardiendo intensamente, mirándome aún más, haciéndome perderme en ellos, olvidándome de todo. Me besó levemente y cuando fue bajando lentamente a mi cuello dándome pequeños besos suspiré. No podía creer que una diosa como ella hiciese aquello conmigo... Y ella siguió jugueteando en mi cuello.


Horas más tardes encontraron mi cadáver tirado en la acera, tan pálido como ella. Nunca supieron cómo morí, ni ninguno de mis conocidos y amigos la vio jamás. Yo tampoco sé muy bién que dirección tomó cuando se marchó. Sólo sé que vago eternamente buscándola, buscando sus labios, sus carbones encendidos. Y hasta que no encuentre a esa diosa, mi diosa, no podré descansar en paz.
 
 
Modo: stressed
 
 
Isi
25 August 2009 @ 01:05 am

Y se fue despacio, tan despacio que nadie se dio cuenta... Se alejó caminando lentamente, disfrutando al saborear los pasos dados. Cataba con gusto la distancia que crecía, sonriendo más y más a cada paso. Se iba, se fue.

Cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde. Pregunté, pero nadie supo precisar qué dirección tomó, ni cuánto tiempo hacía que no la veía. Nadie tampoco pudo decir el motivo de su marcha, ni porqué todo parecía distinto sin ella. Sin vida.

No sabía por donde comenzar la búsqueda. Estaba intranquila, preocupada por su suerte... ¿Y si se perdía? ¿Y si no volvía? La sola idea de no volver a verla jamás era impensable, y con la cabeza perdida en pensamientos vagos e incompletos, comencé a buscar por los alrededores.

Toda búsqueda fue en vano. No estaba, no aparecía por ningún lado. Sus huellas no existían, se habían borrado. Quería correr, huir lejos, buscarla en el fin del mundo si fuese preciso. Lo que fuese para que volviera, para que no se alejase nunca. Y con el corazón hecho un puño, volví a casa.

En cuando llegué, encontré una nota escrita por ella. Me dijo que no la buscásemos más, que volvería cuando quisiera, que quería hacer su vida, conocer mundo y vivir lejos de todos los problemas y de mí. Derramé amargas lágrimas por su partida, la eché de menos, suspiré por ella cada noche y por las mañanas despertaba llamándola para ver si había vuelto. Pero no lo hizo.

Pasó el tiempo y me visitó. No era la misma, había cambiado. En su ausencia, había conocido lugares lejanos, desconocidos para mí. Había aprendido cosas nuevas y había madurado grandes ideas. Estuvo un tiempo contándomelo todo, contándome todo cuanto se le ocurrió aquel tiempo. Y yo florecí, como florecieron todas aquellas ideas y pensamientos, fue mi primavera. Y yo era feliz de florecer de aquella manera.

Desde aquel viaje, no ha vuelto a ser la misma, ni yo tampoco. Ahora soy adicta a sus anécdotas de viajera, adicta a su presencia tras la ausencia. Ella me visita de cuando en cuando. Cuando no está, la extraño, pero sé que está bien, que está lejos pero volverá. Y la espero con paciencia.

 
 
Modo: thirsty
 
 
Isi
20 August 2009 @ 04:26 pm
Esta carta se perderá en el viento de este atardecer, con la puesta de sol. Sus letras, escritas con la sangre del ayer, del presente futuro con tintes de pasado, volarán lejos, recorrerán el mundo. Quizás lograrán encontrar mi perdida neurona, mi fugaz y fugada fuente de inspiración.

Sí, quizás se pierda todo lo que estoy diciendo en estos instantes, esto que estás leyendo. Seguramente se perderá este pedacito de mi alma que estoy encerrando, encorsetando, sellando y guardando para siempre en estas palabras. Sin embargo, no me importa.

Y pensar que en tiempos más lejanos hacía de un grano de arena una montaña gigantesca... Qué lejos queda aquellos tiempos, qué lejos y qué cerca. Siento como entonces, pierdo partes de mi alma como entonces, mis anhelos y deseos se desdibujan y difuminan en la niebla que me rodea como entonces. Nada ha cambiado a mi alrededor, sólo cambié yo.

Antaño, dolía la soledad. Dolían las heridas recibidas. Dolía cuerpo y alma ante la separación de mis sueños de mí. Dolían las puñaladas dadas, y las recibidas al darlas. Dolía mantenerme en guardia, así como relajarme. Dolía dormir cada noche, deshecha en pedacitos pequeños esparcidos por la almohada. Dolía, simplemente, seguir adelante...

Y aquí sigo, y todo cambió. Seguir adelante sigue siendo tan duro como antes, jamás dejó de serlo, pero ya no duele. Ya no duele dormir cada noche, los pedacitos se unieron, los fui uniendo con el tiempo y cada noche los protejo a todos en mi mundo de sueños. Ya no duele mantenerme en guardia, es mi estado por naturaleza, y relajarme, simplemente, no puedo hacerlo. Ya no duele dar puñaladas, las doy con facilidad y las recibidas son fácilmente esquivadas. Ya no duele la separación de mis sueños de mí, porque los protejo todo lo que puedo cada noche y los defiendo con todo mi ser. Ya no duele la soledad, la soledad se ha convertido en una amiga y alidada, gracias a ella a veces me relajo.

Heridas sigo recibiendo y las seguiré recibiendo siempre. Antes recibía y luego de nuevo, al devolver puñaladas. Hoy se han reducido el número de heridas, pero aún así, las que hay son dolorosas, mucho. Tanto como antaño, e incluso más.

Por eso, cada vez que recibo una herida todo mi yo se estremece. A pesar del cambio y del tiempo pasado, mis fantamas del pasado se pasean demasiado por mi presente. Y hace que duela la herida más, si cabe.

Duele de nuevo. De nuevo otra recibida, de nuevo a levantarme y seguir luchando por todo, por mí sobretodo. No me importa ya nada, el tiempo me ha curtido y me sigue curtiendo, llegando ya a un estado de casi pasotismo ante todo. No me importa nada, ni si esto que he escrito se pierde alguna vez. Mis lágrimas se perdieron en el olvido, junto con antiguas palabras, lanzadas como estas, así que no lloraré... Como hace mucho tiempo que no hago...

De vuelta a la nada... De vuelta a las andadas... De vuelta de nuevo...
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Modo: depressed
 
 
Isi
09 August 2009 @ 04:00 pm

- Espera un segundo, ven...

Pero me di media vuelta y me fui, dejándola con las palabras en la boca y sabiendo, sin necesidad de verla, que me estaba dirigiendo una mirada de indignadísima rabia. En concreto, esa mirada que me reservaba a mí, sólo y en exclusiva, cuando se enfadaba conmigo.

No es una persona que esté siempre enfadada, todo lo contrario. Vive en un estado de calma permanente, en su realidad, sin alterarse apenas. Sentía como cualquiera, pero siempre tenía un tono neutro en su expresión. Pocas veces se enfadaba, y cuando lo hacía poco le duraba... Excepto conmigo. Yo era especial, era su espina clavada.

Es el polo opuesto a él. Él siempre tiene el semblante serio, el ceño fruncido. En más o menos grado, pero siempre serio. Sin conocerlo, su expresión podía decir que siempre estaba enfadado, con lo que fuese... Ríe como cualquiera ante un chiste, y siente como el que más, pero no deja de ser un hielo, un témpano bastante helado. Ambos compartimos bastante, hasta el color hielo congelado de los ojos.

Ella no quería ni quiere verlo, pero somos él y yo iguales. Yo no soy como ella, no soy una persona moldeable ni modelable. No soy un temperamento fácil, no soy tranquila. Soy nervio, sangre, corazón en mano, hielo, acero de filo cortante. No quiero ser como ella quiere. Me gusta como soy, con mis defectos y mis cualidades.

Y me alejo, me alejo de ella. Sé que interiormente me reprocha muchas cosas, sé que no me las dice, que me las dirá más adelante, o me las soltará intentando dañarme.

Te conozco muy bien, mejor de lo que jamás tú me conocerás. No me conocéis ninguno, sólo habéis visto una parte muy pequeña de mí, la corteza como quien dice. No sabéis ni de lejos si este limón es dulce o amargo o si tiene zumo o no.

Tampoco me interesa, la verdad. No os habéis molestado, no quiero molestarme yo tampoco en enseñaros mi yo. Lo poquito que habéis visto, si es que realmente lo visteis, no os interesa. Como tampoco nada de lo que hago, ni lo que pienso. Nada.

Ya me da igual lo que pasará mañana, o dentro de un rato, o dentro de tres días. Me da igual esos futuros tiros que dará y esquivaré, para variar. Me da igual las escenas que ocurrirán cada vez que salga el tema a relucir, las malas miradas recibidas que resbalarán y caerán a mis pies. Me da igual ya casi todo lo que digáis o hagáis.

Estáis preparando una bomba de relojería que en cualquier momento estallará... Y de vosotros depende que lo haga pronto o tarde o que no lo haga jamás... Aunque creo que como todo siga así, algún día muy cercano reventaré...

Mi paciencia tiene un límite y estáis llegando a él.

 
 
Isi
29 July 2009 @ 02:42 pm
Ríete, sí... Ríete con ganas, con risa triunfal. Llénate de tu propia risa, goza de ella, disfrútala.

Disfruta de la sensación que te da pensar que hoy es tu día y estás que te sales. Que te comes el mundo a bocados, simplemente. Que la diosa suerte te sonríe, y tú le devuelves la sonrisa.

Disfruta de todo eso mientras puedas. Mientras piensas que me has aplastado como a una hormiga. Mientras imaginas que soy una marioneta rota en el teatro de la vida.

Y sonríe. Y ríete. Disfruta del cúmulo de sensaciones que recorren tu cuerpo mientras esperas, secretamente y sin admitirlo siquiera contigo mismo, que me calle y no diga nada. Para no romperte tu ilusión de risa triunfal y de sonrisa afortunada.

Pero lo siento mucho... A mí también me gusta sonreír... Y reír...

Ante tu cara atónita, ante tu risa congelada, ante tu mente mientras te cuenta que todo es una farsa y que estoy loca, me río. Te lo confirmo, estoy loca, y me río sin motivo aparente. Me río ante todo, aunque la fortuna sea adversa en apariencia, aunque creas que me has aplastado.

Simplemente porque mi locura es así de especial y sé cómo irán luego las cosas. Cómo terminará todo. Porque mi locura me hace adivinar, casi como si lo leyera, todo lo que ocurrirá.

Porque sé que al final el aplastado serás tú. Porque sé que la marioneta rota serás tú. Porque no me callaré. Porque los hechos hablarán por sí sólos.

Y me río sólo de pensar en la cara que pondrás cuando comprendas el motivo de mi risa... Aunque ya será tarde para evitar tu caída, esa caída que sabía que ocurriría desde que empezaste a reír...

- Quien ríe el último, ríe mejor... -
 
 
Modo: apathetic
Suena: Remember the name - Fort Minor
 
 
 
 

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